Un Seiko desmontado es una invitación
El movimiento en el corazón de un Seiko lleva décadas siendo una de las mecánicas más fiables y más generosas que existen: robusta, reparable y lo bastante estandarizada como para admitir otra caja, otra esfera, otro bisel. A finales de los años noventa un puñado de aficionados se dio cuenta de que eso abría una puerta.
Lo que empezó en foros, con esferas cambiadas en la mesa de la cocina, es hoy un oficio. El Seiko mod no imita a nadie: toma una base excelente y la lleva donde el catálogo de fábrica nunca va, con combinaciones que sólo existen porque alguien se ha sentado a montarlas.
En lookmywatch trabajamos así. Cada pieza que ves en este catálogo se ha abierto, ajustado y cerrado a mano. No hay dos series idénticas, y ese es exactamente el punto.